La petición se formuló durante una jornada de orientación para medios organizada por el Instituto de Estudios Laborales de Bangladés (BILS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el Club Nacional de Prensa de Daca el 29 de septiembre de 2026, según informó la OIT. En el encuentro participaron alrededor de 60 profesionales de medios de comunicación y representantes de trabajadores, que repasaron cuatro años de funcionamiento del piloto del EIS.
El EIS piloto protege actualmente a los trabajadores de la confección, el principal sector exportador del país, que emplea a más de cuatro millones de personas, según afirmó Md. Towhidur Rahman, presidente de la Federación de Trabajadores de la Confección de Bangladés (BAWF) y miembro del consejo de gobernanza del EIS. Rahman sostuvo que establecer un sistema nacional permanente y jurídicamente vinculante «no es solo una opción», sino una necesidad urgente para la justicia social.
Los participantes abordaron cómo funciona el régimen en la práctica, cómo financiarlo de forma sostenible y los siguientes pasos necesarios para que todos los trabajadores del país cuenten con esa cobertura. La OIT indicó que 92 marcas de confección financian voluntariamente las compensaciones de los trabajadores con derecho a ellas, y que el programa recibe orientación técnica de la OIT en Bangladés y de la cooperación alemana GIZ, con financiación de Países Bajos, Canadá, la Unión Europea y la cooperación alemana para el desarrollo.
Anwar Hossain, vicepresidente del BILS y miembro del consejo de gobernanza del EIS, afirmó que el piloto ha demostrado que un sistema de compensación bien organizado «es completamente viable e increíblemente beneficioso para Bangladés», pero añadió que la justicia social exige «no dejar atrás a ningún trabajador». Hossain pidió a los medios que difundan estos resultados y ayuden a generar el impulso necesario para incorporar la seguridad laboral y la dignidad humana a las leyes nacionales.
Saad Gilani, asesor técnico principal del proyecto EIS de la OIT, señaló que el piloto ofrece una base asequible para construir otros sistemas de seguro social en Bangladés. Según su exposición, el sistema no solo protege a los trabajadores cuando sufren un accidente, sino que también ayuda a las empresas a prosperar, genera confianza entre trabajadores y empleadores y acerca al país a los estándares laborales internacionales.
Razequzzaman Ratan, presidente del Frente Laboral Socialista (SLF) y miembro del consejo de gobernanza del EIS, afirmó que un accidente laboral puede destruir económica y socialmente a una familia entera y defendió que todo trabajador, tanto del principal sector exportador como de un taller pequeño, tiene derecho a la seguridad, la protección y el apoyo tras un accidente. Para Ratan, exigir una protección universal es una responsabilidad moral de los sindicatos.
Los ponentes plantearon una hoja de ruta en tres pasos: ampliar el modelo a todos los sectores industriales, encontrar vías para incluir a los trabajadores de la economía informal y aprobar leyes obligatorias que garanticen la cobertura universal antes de 2027. La OIT señaló que millones de personas empleadas en otros sectores formales y en la economía informal siguen sin red de protección.
La periodista Monira Munni, redactora sénior del diario The Financial Express, sostuvo que el trabajo de los informadores es convertir las políticas complejas en historias que conecten con la gente y que conocer el impacto real del piloto ayuda a dar mayor difusión a estos asuntos ante los responsables políticos y el público.
La OIT hizo un llamamiento al Gobierno de Bangladés, a los empleadores y a las organizaciones de trabajadores para que actúen de forma conjunta y empiecen a redactar la legislación necesaria, de modo que en 2027 todos los trabajadores del país estén cubiertos por un régimen permanente y universal de accidentes laborales, con independencia del sector en el que trabajen.



