La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera esencial ampliar la ratificación y aplicar de forma efectiva su Convenio sobre el trabajo en la pesca (número 188) para mejorar las condiciones laborales de los pescadores y reforzar la dimensión social de la pesca sostenible. Así lo defendió Tariq Haq, jefe de la Unidad de Transporte y Marítimo del Departamento de Políticas Sectoriales de la OIT, en un acto de alto nivel celebrado en el Parlamento Europeo.
«Si los países europeos quieren actuar contra el trabajo forzoso y los abusos en buques extranjeros en sus aguas, la ratificación de este instrumento, que ofrece un marco reconocido internacionalmente, es lo que les da la herramienta», declaró Haq, según recoge la OIT. El experto subrayó la necesidad urgente de reforzar la protección laboral en un sector marcado por altos niveles de informalidad, vulnerabilidad de los trabajadores y riesgos de trabajo forzoso.
Haq intervino en una mesa redonda en el marco del acto titulado «Avanzar en la dimensión social de la pesca sostenible», organizado por OPAGAC, una asociación de armadores de buques atuneros congeladores. El encuentro examinó cómo pueden reflejarse mejor las condiciones laborales de los pescadores en la política y la aplicación normativa de la Unión Europea, en un momento en que la UE se prepara para aplicar su Reglamento sobre trabajo forzoso, que prohibirá la venta, importación y exportación en el mercado comunitario de cualquier producto elaborado con trabajo forzoso a partir de diciembre de 2027. El acto fue inaugurado por el presidente de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo.
El Convenio número 188 establece normas sobre las condiciones de servicio, la seguridad y salud en el trabajo, la atención médica y la seguridad social. Ha sido ratificado por 27 Estados miembros, tras las recientes ratificaciones de Bélgica, Costa de Marfil, Islandia, Indonesia y las Islas Salomón. En comparación, el Convenio sobre el trabajo marítimo (MLC), adoptado un año antes, en 2006, cuenta con 113 ratificaciones.
«El Convenio sobre el trabajo marítimo muestra lo que puede lograr una gobernanza laboral sólida en el mar, y nuestro reto es llevar a los pescadores al mismo nivel de protección», afirmó Haq.
Según la OIT, aunque las directivas de la UE ofrecen protecciones importantes, no sustituyen plenamente al Convenio número 188. La Directiva 2017/159, por ejemplo, no cubre a los pescadores por cuenta propia y no contiene disposiciones sobre la inspección por el Estado del pabellón ni el control por el Estado rector del puerto. La ratificación es especialmente relevante para los buques pesqueros que operan internacionalmente: los Estados que han ratificado el Convenio número 188 pueden inspeccionar los buques pesqueros extranjeros que recalan en sus puertos conforme a sus normas, lo que proporciona una herramienta para abordar los abusos laborales y el trabajo forzoso y promover una competencia justa.
El avance en la aplicación de protecciones laborales para los pescadores ha sido más lento que en otras industrias marítimas, en parte porque el sector está fragmentado. Los pescadores a menudo carecen de representación organizada, mientras que las responsabilidades se reparten entre los ministerios de Trabajo y las autoridades pesqueras y marítimas. La coordinación entre estas autoridades es fundamental.
Haq señaló indicios de un impulso renovado, como las recientes ratificaciones del Convenio número 188, un mayor reconocimiento de los vínculos entre los abusos laborales, el trabajo forzoso y la pesca sostenible, y los avances en el control por el Estado rector del puerto de los buques pesqueros. La Alianza de la OIT para el Trabajo Decente en la Pesca apoya los esfuerzos para aumentar la ratificación y aplicación del Convenio número 188 y ayudar a los países a pasar del compromiso político a la aplicación práctica. Cuenta con el respaldo de los gobiernos de Francia, el Reino Unido y los Países Bajos, y de la Comisión Europea.
Mejorar las condiciones laborales a bordo de los buques pesqueros va más allá de proteger a los pescadores, según la OIT: una gobernanza laboral más sólida también puede favorecer la competencia justa, la pesca responsable y las cadenas de suministro de productos del mar sostenibles. La verdadera medida del progreso, concluyó Haq, es si los pescadores cuentan con lugares de trabajo más seguros, protecciones más sólidas y condiciones laborales más dignas.


