Alemania promoverá en la Unión Europea nuevas restricciones a la importación de productos chinos que vayan más allá del límite ya acordado para los automóviles híbridos, informa Bloomberg. La mayor economía del bloque tratará de aplicar el mecanismo vigente de contingentes de urgencia —activables cuando las importaciones crecen con rapidez— a grupos de productos de la industria química, la construcción de maquinaria y, posiblemente, el sector farmacéutico.
La decisión corresponde a la Comisión Europea y se espera para antes de que acabe el año, según la información citada. La noticia impulsó las cotizaciones de los grupos químicos europeos: BASF, por ejemplo, subió un 2,5%.
Los líderes de la UE se reunirán el jueves en Bruselas para abordar el elevado déficit comercial con China, que en septiembre se acercó a los 35.000 millones de dólares. Con anterioridad, la UE logró cerrar con Pekín un acuerdo que limita la importación de híbridos chinos a 350.000 unidades al año, una cifra que, según Bloomberg, resulta claramente insuficiente.
Según la agencia, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, presentarán a los líderes europeos un mandato para que lo aprueben y la Comisión Europea pueda actuar en consecuencia. Ambos dirigentes abordarán además un paquete separado de apoyo adicional al sector automovilístico de la UE.
Los expertos consultados por Bloomberg señalan que el resto de los líderes europeos son conscientes de que el asunto ya no admite más demoras, pero temen posibles represalias de China.
En septiembre, las exportaciones chinas crecieron un 36% interanual y las importaciones, un 31%, mientras el superávit comercial se elevó hasta 134.000 millones de dólares. El superávit acumulado desde el inicio del año se acerca al billón de dólares y encamina al país hacia un récord absoluto al cierre del ejercicio. Las exportaciones de productos de alta tecnología aumentaron un 64% en septiembre y aportaron la mitad del crecimiento.


