La misión, celebrada del 5 al 8 de octubre de 2026, respondió a una petición del Gobierno de Ecuador y tuvo como objetivo recabar insumos técnicos e institucionales para revisar las estructuras ocupacionales, los salarios mínimos sectoriales y las clasificaciones de actividad económica, según informó la OIT.
La organización señala que el mercado laboral ecuatoriano ha evolucionado de forma significativa, con ocupaciones y competencias cambiantes, diferencias considerables entre sectores y empresas y altos niveles de informalidad. En ese contexto, plantea como reto evaluar en qué medida las estructuras sectoriales y ocupacionales vigentes reflejan la realidad actual del mercado de trabajo y mejorar la correspondencia entre las clasificaciones regulatorias y la información estadística.
Ecuador combina un salario básico unificado (SBU) de ámbito nacional con tarifas mínimas fijadas por 21 comisiones sectoriales, que en algunos sectores incluyen sistemas de pago a destajo, mientras que la Constitución reconoce el principio del salario digno, que cubre al menos las necesidades básicas del trabajador y su familia. La revisión examinará también cómo se relacionan los salarios mínimos sectoriales con el SBU y con ese principio constitucional.
Durante la visita, la OIT mantuvo reuniones con el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), el Banco Central de Ecuador, representantes de organizaciones de empleadores y de trabajadores, miembros de varias comisiones sectoriales y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Esos intercambios permitieron identificar las principales fuentes estadísticas y administrativas que pueden sustentar la siguiente fase del trabajo, entre ellas la encuesta de empleo ENEMDU y datos administrativos y económicos complementarios en poder del Ministerio, el INEC, el IESS y el Banco Central. La OIT indica que aún será necesario evaluar la calidad, la accesibilidad y el posible uso de esas fuentes.
En los próximos seis meses, los equipos técnicos de la OIT trabajarán con el Ministerio ecuatoriano para analizar la arquitectura actual del sistema, examinar las estructuras de empleo y ocupacionales por sectores, evaluar los patrones salariales y la información disponible sobre cobertura y cumplimiento, y elaborar opciones técnicas para actualizar y reforzar el sistema. Los resultados servirán de insumo para las conversaciones posteriores con representantes de empleadores y trabajadores.
La asistencia técnica cuenta con el apoyo del Programa de Salario Vital de la OIT y forma parte de los esfuerzos por reforzar mecanismos de fijación salarial basados en evidencia, promover el trabajo decente y lograr que las políticas salariales contribuyan a resultados justos e inclusivos en el mercado laboral ecuatoriano, según la organización.
