En 2025, el 12,1% de las personas en la Unión Europea no podía permitirse participar con regularidad en una actividad de ocio, según los datos publicados por Eurostat el 7 de octubre de 2026. La oficina estadística europea precisa que esa proporción oscilaba entre el 3,9% de Croacia y el 27,3% de Grecia.
El organismo también señala que el 8,5% de las personas en la UE no podía permitirse una comida con carne, pollo, pescado o un equivalente vegetariano cada dos días. Por países, esa dificultad afectaba al 1,2% de la población en Chipre y al 18,1% en Rumanía, los extremos del rango recogido por Eurostat.
En cuanto al acceso a internet, el 2,0% de las personas en la UE no podía costearse una conexión para uso personal en el hogar. La horquilla iba del 0,1% registrado en Finlandia al 6,2% de Rumanía.
Indicadores de condiciones de vida
Los tres datos proceden de los conjuntos de datos ilc_mdes11a, ilc_mdes03 y ilc_mddu07a, según la nota difundida por Eurostat. La información se enmarca en la publicación Key figures on European living conditions – 2026 edition, que recoge los principales hallazgos sobre las condiciones de vida en la UE y presta una atención especial a los grupos más vulnerables.
Eurostat indica que, para una visión más detallada del desempeño de la UE en distintos ámbitos, pueden consultarse las demás publicaciones de la serie Key figures. La nota no incluye comparaciones con años anteriores ni explicaciones sobre las causas de las diferencias entre países.
Qué mirar en los datos
Los porcentajes corresponden a 2025 y miden la incapacidad declarada de afrontar tres gastos concretos: una actividad de ocio regular, una comida con proteína animal o equivalente vegetariano cada dos días y una conexión a internet en el hogar. Son indicadores de privación material y social, no de renta ni de consumo agregado.
La comparación entre países muestra rangos amplios en los tres casos. En ocio, la diferencia entre el valor más bajo (Croacia, 3,9%) y el más alto (Grecia, 27,3%) supera los 23 puntos porcentuales. En alimentación, el rango va del 1,2% de Chipre al 18,1% de Rumanía. En internet, la distancia es menor en términos absolutos: del 0,1% de Finlandia al 6,2% de Rumanía.
La publicación de Eurostat no ofrece en esta nota datos desagregados por edad, sexo, nivel de renta u otras características, ni series temporales que permitan valorar la evolución de estos indicadores. Tampoco formula recomendaciones de política ni atribuye los resultados a medidas concretas.
Utilidad para el lector
Estos porcentajes permiten dimensionar cuántas personas en la UE declaran no poder permitirse bienes y actividades considerados básicos o socialmente habituales. Al estar expresados como proporción de la población, facilitan la comparación entre países con tamaños demográficos distintos y sirven como referencia para contextualizar debates sobre coste de vida, protección social y acceso a servicios digitales.
Para interpretarlos correctamente conviene tener presente que se trata de indicadores subjetivos de capacidad económica declarada, referidos a 2025 y publicados en 2026, y que cada uno mide un aspecto distinto: ocio, alimentación e internet. No deben sumarse ni tratarse como una única medida de pobreza.
