El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea (ECA, por sus siglas en inglés) ha dado un aval limpio a las cuentas anuales de la UE por decimonoveno año consecutivo y ha confirmado que la recaudación de ingresos estuvo libre de errores materiales, según el informe anual publicado este jueves. La Comisión Europea ha señalado que la tasa de error estimada por el ECA en el gasto del marco financiero plurianual es del 3,8%, comparable al 3,6% del año anterior y por debajo del 5,6% de 2023 y del 4,2% de 2022.
La Comisión subraya que un error no implica automáticamente fraude o despilfarro y que la mayoría de las irregularidades no son de naturaleza fraudulenta. Añade que sus estimaciones de error no son directamente comparables con las del ECA debido a sus distintos mandatos, y que en 2025 aplicó medidas preventivas y correctivas por valor de 9.000 millones de euros, incluidas interrupciones y suspensiones de pagos y correcciones financieras.
Apoyo a Ucrania y competitividad
En un contexto de incertidumbre geopolítica y conflictos en curso, incluida la guerra de agresión rusa contra Ucrania, el presupuesto de la UE siguió siendo un instrumento clave para las prioridades del bloque, según la Comisión. Hasta finales de 2025, la UE y sus Estados miembros habían movilizado más de 193.300 millones de euros en apoyo desde el inicio de la guerra, de los cuales 88.300 millones fueron habilitados por el presupuesto comunitario. Ese respaldo cubrió ayuda humanitaria, respuesta a crisis, asistencia macrofinanciera, apoyo presupuestario y reconstrucción temprana.
El presupuesto también financió inversiones en sectores estratégicos, infraestructuras transfronterizas, investigación e innovación, con 12.900 millones de euros en 2025 para este último ámbito. Entre 2021 y 2025, el programa generó más de 22.500 publicaciones científicas revisadas por pares, implicó a más de 130.000 investigadores en actividades de capacitación y contribuyó a más de 10.000 productos innovadores y solicitudes de propiedad intelectual, además de apoyar a más de 10.000 pymes y empresas emergentes, según la Comisión.
En paralelo, se movilizaron 58.000 millones de euros en inversión, con 11.700 millones en subvenciones comprometidas para proyectos centrados en descarbonización, fabricación de baterías e hidrógeno renovable. NextGenerationEU continuó apoyando la recuperación económica mediante reformas e inversiones de los Estados miembros en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. En 2025, la Comisión evaluó 34 solicitudes de pago por un total de 87.300 millones de euros.
Cohesión, agricultura y defensa
Los Estados miembros y las regiones asignaron 3.300 millones de euros de fondos de cohesión a vivienda asequible y sostenible, 14.500 millones a adaptación climática y gestión del riesgo de catástrofes, y 3.100 millones a resiliencia hídrica. Entre 2021 y 2025, el presupuesto comunitario apoyó 1.434 megavatios adicionales de capacidad de energía renovable, acceso a banda ancha para más de 335.000 viviendas y más de 1.000 kilómetros de carreteras nuevas, mejoradas o modernizadas en toda Europa.
La Política Agrícola Común destinó 53.200 millones de euros en pagos en 2025, alcanzando a 5,5 millones de agricultores. En seguridad y defensa, se lanzaron 63 proyectos con más de 1.000 millones de euros de financiación de la UE, con las pymes representando el 38% de los beneficiarios. El Fondo Europeo de Defensa adjudicó alrededor de 1.000 millones de euros a investigación, desarrollo e innovación colaborativos en defensa, incluidos más de 140 millones específicamente para pymes que desarrollan y prueban tecnologías disruptivas. El plan ReArm Europe, adoptado en 2025, podría desbloquear hasta 650.000 millones de euros de espacio fiscal hasta 2030 mediante un aumento del 1,5% del PIB en presupuestos de defensa, e incluye hasta 150.000 millones en préstamos para necesidades urgentes de inversión en defensa y brechas de capacidades.
En acción humanitaria, la UE proporcionó alrededor de 2.600 millones de euros en 2025 a través del Programa de Ayuda Humanitaria, con una prioridad particular para Palestina, a la que se comprometieron 220 millones para servicios de apoyo a la población palestina, recuperación y estabilización de Cisjordania y Gaza, y apoyo al sector privado.
En prioridades transversales, casi 64.000 millones de euros (33%) apoyaron objetivos climáticos y más de 15.000 millones (7,8%) la biodiversidad, cumpliendo los objetivos del 30% y el 7,5% respectivamente, además de más de 19.000 millones para prioridades digitales y casi 38.000 millones para igualdad de género.
Las cuentas de 2025 se prepararon por primera vez en el sistema financiero de nueva generación de la UE, SUMMA, destinado a modernizar, armonizar y estandarizar los procesos financieros. La Comisión lanzó en julio de 2025 una revisión de la arquitectura antifraude de la UE, cuyos resultados presentará a finales de 2026.