La Comisión Europea prepara restricciones a la importación de híbridos chinos mediante un mecanismo estándar que le faculta para limitar temporalmente la entrada de determinadas categorías de productos cuando su crecimiento es desproporcionado. Una vez superadas las cuotas, todo lo que se importe por encima de ellas queda sujeto a aranceles elevados o prohibitivos. Según las fuentes citadas por Bloomberg, el Ejecutivo comunitario quiere probar el instrumento con los híbridos para después extenderlo a otros grupos de productos con un desequilibrio comercial significativo.
La noticia impulsó las cotizaciones de los principales fabricantes europeos: Volkswagen y Renault subieron un 5%, según The Bell.
La Unión Europea, cuyo déficit comercial con China ronda los 1.000 millones de euros diarios, teme represalias. El vicepresidente de la Comisión responsable de Comercio Exterior, Maroš Šefčovič, viajará esta semana a Pekín para negociar.
Peso creciente de los híbridos chinos
Los híbridos procedentes de China representan ya una cuarta parte de las ventas europeas de su segmento, y los híbridos enchufables, un tercio. Las ventas de eléctricos puros, ya gravados con aranceles elevados, se han ralentizado. En cambio, las ventas totales de automóviles chinos en Europa casi se duplicaron en un año y su cuota de mercado alcanzó el 12% en agosto.
Para China el punto de inflexión llegó en primavera: en abril exportó por primera vez más eléctricos e híbridos enchufables que vehículos solo con motor de combustión, 406.000 frente a 363.000.
El mayor fabricante europeo, Volkswagen, pierde la guerra de precios frente a China. Su nuevo eléctrico «barato», el ID. Polo, cuesta desde 25.000 euros y solo es competitivo gracias a los aranceles, según The Bell.
